Amarilis o Hippeastrum – parte II

Amarilis o Hippeastrum en cualquiera de su clase e híbridos en una flor para ser cultivada en maceta y ornamentar tu lugar favorito dentro de la oficina, casa. Algunos de los nombre que recibe esta bella flor son Amarilis, Azucena de Barbados, Hippeastrum. Proviene de la familia Amaryllidaceae, plantas bulbosas.  Se le cultiva ampliamente en varias regiones tropicales y subtropicales plantada directamente en la tierra, siendo originaria de América del Sur y Centro América.

Semillas y bulbos

Para propagar la planta Amarilis o Hippeastrum, se puede por semillas, siguiendo las instrucciones comerciales, y por división del bulbo madre.  Esta clase de bulbo es muy longevo alcanzando 70 años. En las tiendas y viveros encuentras una gran variedad de híbridos que poseen flores simples o dobles, colores enteros o jaspeados, algunos con aroma suave.

No es aconsejable trasplantar el Amarilis, pero si la maceta ya quedara pequeña, se puede hacer después de 3 años manteniendo las raíces sanas.

Crecimiento y latencia

Amarilis Apricot y Amarilis Candy Cane son unos de los híbridos con mayor aroma.  Sin importar cuál prefieres o cuál te han regalado, los cuidados para el mantenimiento son los mismos.

  • Al sembrarla en maceta y cuando el tallo ya alcanzó de 10 a 15cm de altura,  es necesario agregar fertilizante para plantas en flor y al sustrato un fertilizante de liberación lenta.
  • El peso de la flor es demasiado para el tallo.  Colocar un soporte cuidando de no dañar las raíces y el bulbo.
  • Al terminar el tiempo de floración, los pétalos marchitos deben retirarse y continuar el riego y fertilización para ayudar a que el bulbo se engruese lo que asegura la floración en los siguientes años.

En el siguiente vídeo verás el cuidado del Amarilis en maceta.

Reposo anual (latencia): algunos conocedores de los cuidados de las plantas sugieren que se disminuya el riego durante 2 meses cuando esta flor ya dejó de florear y solamente tiene sus hojas que parece que no estuvieran creciendo, debido a que el bulbo necesita reponer fuerzas y prepararse para el próximo año.  Aunque cuándo inicia este tiempo de reposo, muchos difieren.  Lo adecuado es seguir la regla de oro: En el ”reposo anual”, durante el Invierno, no hay que regar frecuentemente ni fertilizar la planta, observando que no se llegue a secar ni dañar las raíces.

 

 

 

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